jueves, 16 de septiembre de 2010

La importancia de la conservación

El vino es una solución hidroalcohólica en constante evolución. Los vinos de guarda tienen una estructura única que les permite evolucionar hasta alcanzar su estado óptimo de madurez, que en los grandes vinos puede llegar a estar en torno a los 30 o 40 años. Existen multitud de factores decisivos en la evolución del vino. El tipo de uva es uno de ellos, ya que no desarrolla los mismos matices una uva autóctona francesa como la cabernet sauvignon que raras veces se muestra accesible antes de los 10 años desde su elaboración o la uva típica española, la tempranillo que como bien anuncia su nombre, madura con rapidez. Otros factores como el tipo de elaboración; un vino elaborado según la tradición de los cosecheros alaveses (maceración carbónica) pierde todas sus cualidades a partir del segundo año en botella. Sin embargo, un vino que haya estado meses en contacto con el hollejo e incluso años en madera de roble, saldrán perfectamente estructurados, listos para permanecer largos años en botella sin perder sus cualidades. Sin embargo, todo este trabajo de selección, cuidado de la vid y brillante elaboración, se verán seriamente afectados si una vez en botella los vinos no se conservan en perfectas condiciones.

Al comienzo de este artículo decíamos que el vino es un elemento en constante evolución. Desde el momento de su fermentación y según sus distintos procesos de elaboración, el vino evolucionará de una forma u otra pero nunca se mantendrá estático, por eso es tan importante su estado de conservación. La temperatura juega un papel fundamental. El vino evoluciona más lentamente a bajas temperaturas y tiende a acelerar sus procesos químicos a medida que ésta sube. Para una perfecta evolución, lo más importante es mantener una temperatura general controlada que debe estar en torno a los 14º. Los cambios de temperatura son críticos en la evolución del vino así como las altas temperaturas, superiores a los 16º - 17º que favorecen el desarrollo de la acidez volátil tan común en vinos mal conservados.

Por otra parte, es importante controlar la humedad del vino. Una humedad relativa constante del 65% mantendrá el corcho en perfecto estado y si es un buen corcho, será capaz de aguantar más de 30 años con una elasticidad perfecta, que favorezca la micro oxigenación. En cambio, una humedad relativa baja terminará irremediablemente por secar el corcho y este tenderá a contraerse perdiendo su posición y permitiendo la entrada de oxígeno, eliminando toda posibilidad de disfrutar de ese gran vino. Es importante también, que las botellas se conserven en posición horizontal, de forma que el líquido entre en contacto con el corcho y dificulte su sequedad.

La luz es otro de los factores a tener en cuenta a la hora de conservar vinos de guarda. Sea natural o artificial, favorece la oxidación del vino, por ese motivo les recomendamos que huyan de las botellas que han sufrido el triste destino de servir como decorado en algún escaparate de turno.
Las vibraciones no son menos importantes. El vino debe reposar fuera del alcance de las desalmadas máquinas que entorpecen su descanso así como viajar lo menos posible.

Por último y no menos importante, el vino debe permanecer fuera de olores fuertes y extraños que repercutan en la calidad final del vino. Grandes vinos han sido descalificados en concursos por estar intoxicados, es decir, en muchos casos mal conservados.

Sabemos que estos requisitos no son fáciles de cumplir y en la inmensa mayoría de los casos hará falta invertir en la profesionalización de su bodega, pero si es usted un hombre que disfruta de los grandes placeres de la vida, entenderá la importancia de la conservación para disfrutar de su colección en su punto óptimo de madurez.

Si quiere rentabilizar su inversión, puede confiar su colección a empresas profesionales donde conservarán su vino en excepcionales condiciones. De esta forma, se evita una considerable inversión en acondicionar su bodega, con los gastos que esto implica: Inversión inicial, mantenimiento, espacio, etc.

En Wine&Wine disponemos de bodegas profesionales de conservación que cumplen con todos los requisitos para asegurar una correcta conservación:

- Temperatura constante a 14º
- Humedad relativa constante al 65% obtenida mediante equipos de humectación
- Iluminación controlada y programada
- Ventilación forzada en función de la humedad y la temperatura exterior
- Aislado de ruidos y vibraciones
- Seguridad personal y equipos de control y video vigilancia las 24 horas los 365 días del año

Estas bodegas están a disposición de nuestros clientes con servicio de recogida y entrega a domicilio.

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