Remirez de Ganuza 2004:
Un vino que se elabora con un 90% de Tempranillo y un 10% de Graciano. La uva a pesar de su potencial, alcanza un grado alcohólico de 14% y su crianza es de 24 meses en barricas (80% francés y 20% americano). Embotellado en abril del 2007. Recolección manual de la uva en cajas de 13 kilos para evitar el maltrato de la fruta. La temperatura está controlada. Antes de la fermentación es de 4º/6º grados que se mantiene en cámaras frigoríficas. Hombros de racimo despalillados y fermentación en tanques pequeños de acero inoxidable y tinas de roble francés de 70 hectolitros. La fermentación maloláctica se lleva a cabo en barrica nueva.
Cata:
Presenta un color picota guinda, muy brillante de capa muy cubierta.
En nariz aún está algo cerrado, pero poco a poco destacan aromas a mantequilla, un fondo balsámico y una ensambladísima combinación de frutas rojas y negras con toques especiados de canela y clavo.
La entrada en boca es golosa, potente, estructurada, con una muy buena acidez y un tanino evidente pero muy pulido que le asegura una larga vida por delante. Un gran vino del que aún esperamos grandes cosas.
Trasnocho 2004:
Un vino que se elabora con un 90% de Tempranillo y un 5% de Graciano y 5% de Viura y Malvasía. La uva a pesar de su potencial, alcanza un grado alcohólico de 14% y su crianza es de 28 meses en barricas nuevas de roble.
Recolección manual de la uva en cajas de 13 kilos para evitar el maltrato de la fruta. La temperatura está controlada. Antes de la fermentación es de 4º/6º grados que se mantiene en cámaras frigoríficas. Hombros de racimo despalillados y fermentación en tanques pequeños de acero inoxidable y tinas de roble francés de 70 hectolitros. El vino se obtiene a través de un sistema de extracción sin oxidación, ni fricción mediante una bolsa de membrana llena de agua. Un sistema desarrollado por la propia bodega. La fermentación maloláctica se lleva a cabo en barrica nueva.
Cata:
Picota cubierto, brillante con ribete granate.
En nariz quizá sea el más complejo de la cata, limpio muy frutal (ciruela, cereza y mora) con fondo de flor de primavera, vainilla, caramelo y final balsámico y mentolado.
La entrada es potente, con un tanino aún sin pulir, algo secante. Es un vino carnoso, sabroso que mantiene una muy buena acidez. Su estructura viva le proporciona un final largo y con grandes recuerdos.
En definitiva, un vino con mucha vida por delante.
Remirez de Ganuza 2005:
Un vino que se elabora con un 90% de Tempranillo y un 10% de Graciano. La uva a pesar de su potencial, alcanza un grado alcohólico de 14% y su crianza es de 24 meses en barricas (80% francés y 20% americano). Se embotelló en marzo de 2008. Recolección manual de la uva procedente de viñesdos de una edad media de 60 años, en cajas de 12 kilos para evitar el maltrato de la uva y la temperatura controlada previa fermentación en este caso a 4º/6º grados. Hombros de racimo despalillados y fermentación en tanques pequeños de acero inoxidable y tinas de roble francés de 70 hectolitros. La fermentación maloláctica se lleva a cabo en barrica nueva.
Cata:
Color cereza picota, muy brillante de capa media alta.
En nariz es un vino expresivo, complejo, con una muy buena intensidad aromática. Goloso, dulzón, destacan aromas de frutas del bosque con con presencia de canela, regaliz y recuerdos balsámicos.
En boca entra sedoso, muy equilibrado y controlado. A pesar de su relativa juventud, es un vino amable, con un tanino redondo y aterciopelado (su textura nos recordó a los grandes Pomerol). Es ante todo, un vino elegante, es decir, equilibrado, sin aristas y con una madera muy cuidada y controlada. Destaca la frescura de la fruta madura que llena la boca. Es un vino potente gracias a su estructura y a un grado de acidez muy conseguido, pero a la vez es un vino redondo y maduro.
Quizá sea un vino más hedonista y con menos potencial aparente que el 2004, pero es uno de los grandes de esta cata.
Trasnocho 2005:
Un vino que se elabora con un 90% de Tempranillo y un 5% de Graciano y 5% de Viura y Malvasía. La uva a pesar de su potencial, alcanza un grado alcohólico de 14,5% y su crianza es de 21 meses en barricas nuevas de roble.
Recolección manual de la uva en cajas de 12 kilos para evitar el maltrato de la fruta. La temperatura está controlada. Antes de la fermentación es de 4º/6º grados que se mantiene en cámaras frigoríficas. Hombros de racimo despalillados y fermentación en tanques pequeños de acero inoxidable y tinas de roble francés de 7000 litros. El vino se obtiene a través de un sistema de extracción sin oxidación, ni fricción mediante una bolsa de membrana llena de agua. Un sistema desarrollado por la propia bodega. La fermentación maloláctica se lleva a cabo en barrica nueva.
La Cata:
Un vino con un intenso color cereza guinda, cubierto con ribete joven y lágrima intensa.
En nariz es tan expresivo como su rival, el Remirez 2005. Se presenta muy complejo, limpísimo y con aromas de gran intensidad. Destaca la fruta roja madura (arándanos y grosellas) con un fondo floral y de manera muy sutil aparecen las especias sobre todo el clavo y la canela. La madera está perfectamente integrada y como todos los vinos catados, muy cuidada y de gran calidad. Una nariz compleja y dulce que invita a beber.
En boca, la entrada es intensa y golosa. Muy presente la fruta fresca en el paso de boca con una estructura firme que le mantendrá vivo muchos años. Es un vino muy equilibrado, con un tanino firme pero amable (algo secante aún) y una buena acidez. El final es largo, fresco y elegante con toques minerales.
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